sábado, 27 de septiembre de 2008

INSTANTE

Al retomar los ensueños,
y al verme sustraído
de la realidad que me envuelve,
advierto que somos un instante
en la eternidad
de la tierra.

Hoy, al recoger el
amanecer, cual atardecer,
vivencio en el día a día
un nacimiento, y un adiós.

Y así, tres mil años o
siglos incontables,
Seres igual que yo,
creyeron lo mismo…
percibieron la luz
que cada día
les eran deparados.

Porque conocieron el sol
al resplandecer en sus caras;
porque vieron a sus hijos,
como también,
aquellos que partían
para ya no regresar…

Todo al igual que sí,
porque hoy vivo…
porque hoy río y
celebro la existencia,
por todo lo que quiero.

La historia se repite,
con nimios contrastes,
más un protagonismo copioso,
y tan fugaz,
como un instante
en la eternidad
de la vida.

No hay comentarios: